• Desaparición de Fomalhaut b
    Actualidad,  Astrofísica

    Fomalhaut b, el planeta víctima de la estrella de muerte.

    No, no te has equivocado de blog, no es una crítica a Star Wars, este es un blog de ciencia. Lo que pasa, es que de vez en cuando, la naturaleza nos sorprende con cosas que la ciencia ficción nos ha mostrado, pero que creíamos imposibles.

    Es cierto que el planeta no ha sido víctima de la estrella de la muerte, la terrible arma del imperio para destruir planetas enteros. Lo que si es cierto es que el planeta ha desaparecido.

    Cuando observamos la estrella Fomalhaut en verano, cuento que, aunque no se puede ver con un telescopio de aficionado, la estrella es la primera en la que se vio (no descubrió, solo vio) un planeta. Ya se habían descubierto planetas antes en otras estrellas, pero verse, verse, no se habían visto, solo detectado. Fomalhaut b fue el primer planeta visto al telescopio (Hubble en 2008 con observaciones hechas de 2004 a 2006) desde que se buscan exoplanetas. Incluso tiene nombre propio, Dagon. O tenía nombre propio.

    Dagon (Fomalhaut b) en la parte interior del disco de escombros visto por el Hubble. NASA, ESA, P. Kalas, J. Graham, E. Chiang, E. Kite (University of California, Berkeley), M. Clampin (NASA Goddard Space Flight Center), M. Fitzgerald (Lawrence Livermore National Laboratory), and K. Stapelfeldt and J. Krist (NASA Jet Propulsion Laboratory)
  • Actualidad,  exploración,  Hazañas,  Órbita terrestre

    ¿Qué nos enseñan los cosmonautas sobre el confinamiento?

    Estos días de confinamiento, en los que estamos viviendo una montaña rusa emocional, luchando contra el impulso de salir corriendo a la calle, hemos visto varias publicaciones sobre lo que los científicos y astronautas han vivido y como su experiencia nos puede ayudar.

    No seré yo quien mejore lo ya escrito en estos artículos, pero sí que echo en falta algo de información que puede hacer que nuestros limites de confinamiento se hagan más grandes en comparación.

    Las limitaciones más importantes que nos hemos encontrado, al igual que nuestros aventureros del cosmos, han sido no poder salir, al igual que ellos y convivir, en muchos casos, con otras personas de las que no puedes separarte lo suficiente para evitar conflictos.

    Ambas experiencias están muy estudiadas, podréis leer en blogs y artículos de revistas, que la medicina que se ha usado desde las primeras misiones de larga duración ha sido la rutina.

    Cuando los primeros cosmonautas soviéticos comenzaron sus estancias de larga duración en las primeras estaciones espaciales se les impuso una apretada agenda de trabajo y ejercicio que les dejase poco tiempo libre con el que distraerse en conflictos y preocupaciones. Investigación, ejercicio para mantener el cuerpo en las condiciones de ingravidez y evitar la pérdida de masa ósea, mantenimiento de la nave, comunicaciones, comer, asearse, dormir y un pelín, muy poco tiempo libre.

    Todo eso dentro de una sola habitación.

    Después se resolvió la parte psicológica del aislamiento. Celebrar pequeños logros con el resto de ocupantes, enfrentarse a las diferencias, mantener la convivencia para evitar hacer grupos… nada nuevo desde los años 70.

  • Actualidad,  exploración,  Luna

    Estados unidos y el salvaje oeste

    Esta Semana Santa pensaba tomarme un descanso y no publicar en el blog, pero la actualidad siempre nos arrolla. Llevo unos días leyendo artículos desde varias fuentes en los que se refleja una queja de Roscosmos (la agencia espacial rusa) sobre la orden emitida por míster Trump, que es la que me ha sacado de un tortazo de mis vacaciones.

    En resumen, para introducir este artículo, diremos que, como en el salvaje oeste, las tierras son para el primero que llega y Estados Unidos, no quiere perder su trozo de pastel. Hasta aquí todo normal, nada que reprochar. Lo malo de todo esto son las formas y quizá las intenciones.

    Trump cree que la existencia del “Tratado de la Luna” de 1979, desincentiva a las empresas a invertir en exploración espacial. Lo cierto es que EEUU nunca firmo este tratado, por lo que es como decir que las leyes de consumo de alcohol de los países árabes desincentivan la producción de bourbon en Kentucky… Pero bueno, ya sabemos como se las gastan los estadounidenses a la hora de buscar excusas. Recodad el Maine si no.

    Nuevo traje luner de la NASA
    Presentación del nuevo traje xEMU para usar en la Luna. NASA

    Si que es curioso que, además del “Tratado de la Luna”, existe otro tratado, el “Tratado sobre el espacio ultraterrestre” (realmente llamado Tratado sobre los principios que deben regir las actividades de los Estados en la exploración y utilización del espacio ultraterrestre, incluso la Luna y otros cuerpos celestes).

    Este tratado tiene más miga, lo han firmado y ratificado la mayoría de potencias espaciales y las tres únicas que pueden poner hombres en el espacio (hoy, únicamente dos China y Rusia). En este tratado, si que se recoge, en su artículo 2, que «el espacio ultraterrestre, incluso la Luna y otros cuerpos celestes, no podrá ser objeto de apropiación nacional por reivindicación de soberanía, uso u ocupación, ni de ninguna otra manera».

    Pues la visión de salvaje oeste de Trump, afirma que este tratado da “inseguridad» sobre los derechos de uso de los recursos extraterrestres.

    Lo que dice la orden de Trump es algo así como “Outer space is a legally and physically unique domain of human activity, and the United States does not view it as a global commons.” Literalmente: “El espacio ultraterrestre es un dominio legal y físicamente único de la actividad humana, y los Estados Unidos no lo consideran un bien común mundial.

    Nuevo módulo lunar para las misiones de la década 2020
    Trup quiere volver a la luna en 2024. Sin financición, no son más que declaraciones políticas. Es dificil elegir entre la inversión en investigación espacial y «virgencita que me quede como estoy» si esto supone la expropiación de la Luna a la humanidad.

    Cierto es que no deja de ser una declaración de intenciones, sin la capacidad de explotar estos recursos no es más que un brindis al Sol. Hasta que sí que sea posible. Algún día explotar algunos de esos recursos será la diferencia entre tener energía limpia y barata o no, entre tener superconductores o superbaterías o no. Y da la sensación de que Trump tiene la intención de que esto sea para el primero que llegue y ponga su valla.

    También es cierto que en los últimos meses hemos podido ver en las noticias como Cowboy Trump creaba la Fuerza Espacial de los EEUU y recientemente les transferían personal de hasta 7 escuadrones. Ha recibido ya sus primeras “armas”, que son elementos de bloqueo de señales enemigas. El presupuesto estimado de este año para esta fuerza espacial, supera los 15.000.000.000 de dólares. Se acumulan las señales que deberían hacer recelar a la comunidad internacional o llegad oel momento, habrán adquirido ese derecho por incomparecencia de los demás interesados. Salvo la respuesta de Roscosmos, no hemos tenido ni una valoración de las intenciones por parte de organismos internacionales y supranacionales.

    No nos toca, desde este blog, decidir si es bueno o no explotar recursos en otros cuerpos celestes o si el modelo económico basado en la extracción cada vez mayor de recursos naturales es el mejor camino para el progreso, pero lo que sí es cierto que existen unos tratados internacionales para asegurar el acceso consensuado de la humanidad a estos recursos, tratados, que como en otras ocasiones, los vaqueros del salvaje oeste, cumplen o no a su voluntad y beneficio.

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