Hoy es el 60º Aniversario del vuelo de Gagarin.

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Como es posible que te bombardeen estos días con la hazaña, como ya ocurrió en el aniversario de la llegada del hombre a La Luna, lo que voy a hacer, es contarte algunas cosas curiosas de esa viaje que, quizá algún día, te hagan ganar una partida de trivial.

Que el vuelo acabó bien, ya lo sabemos, pero que tuvo cierto suspense y momentos de tensión, quizá lo hayas leído en nuestra entrada sobre el primer hombre en el espacio: Serie Hazañas en el cosmos. Capítulo primero: Yuri Gagarin

Gagarin, como sus homólogos estadounidenses, fue seleccionado de entre multitud de candidatos, pasando un montón de pruebas. Podemos decir que los componentes del grupo final, eran todos perfectos astronautas. Solo quedaba elegir cual sería el primero.

Se cuenta que el propio Korolev dio las pistas, algo así como: “debe de origen humilde, medir menos de un metro setenta, pesar menos de 72 kilos y tener una gran sonrisa”. Puede parecer un criterio, vamos a decir, cutre, pero teniendo en cuenta que los soviéticos querían demostrar al mundo que se habían borrado las clases sociales y que todos los candidatos eran buenos, Gagarin, además, serviría de embajador en el mundo.

Cartel soviético de la época. Tereshkova y Gagarin con sendas sonrisas. Imprescindibles para una buena propaganda. Infobae

Gagarin había de trabajado matricero en una fábrica de tractores y a los 26 años ya era oficial de la fuerza aérea y cosmonauta.

La estatura era una ventaja en las angostas condiciones de la Vostok, Yuri media 1,57, y la sonrisa le facilitaría el trabajo posterior al vuelo. Decir que todo se reducía a la sonrisa es un poco vago, la cualidad que buscaban era más bien, ser buen relaciones públicas. Sobra decir que era buen piloto y paracaidista.

Aunque Gagarin era el favorito desde meses atrás, se eligió formalmente al cosmonauta de la Vostok-1 tan solo 4 días antes del despegue. Los últimos 6 candidatos, conocidos como los 6 de Vanguardia, viajaron a Baikonur sin tener la certeza de quien iría al espacio. Al final de entre los 6 candidatos se pidió que votasen al mejor de ellos, excluyéndose a sí mismos y la mayoría votaron a Yuri.

Los 4 primeros cosmonautas del programa Vostok bajo las siglas del PCUS, Partico Comuista de la Unión Soviñetica. Habia que sacar rédito del éxito en la carrera espacial. Esran 6, pero las siglas del PCUS son menos… Boris Berezovsky (1962), “¡Gloria al Partido Comunista de la Unión Soviética!”

Kamanin, el jefe del programa de entrenamiento de cosmonautas, dudaba entre Gagarin y Titov. Guerman Stepánovich Titov (en ruso Герман Степанович Титов) tenía mejor preparación física, pero carecía del carisma de Yuri. Kananin decidió que Gagarin era idóneo para la primera misión y propaganda posterior y Titov era mejor para la segunda misión prevista, que duraría un día completo, debido a su mejor forma física. Se dice también que le nombre Germán, podía ser poco apropiado tan solo 16 años después del final de la segunda guerra mundial.

El nombre en clave de Yuri durante el vuelo sería Кедр (Kerd, cedro) y los nombres en clave de los operadores de tierra fueron Заря (Zaryá Aurora) y Весна (Vesná, primavera).

El día del lanzamiento se preparan tres astronautas para ir al cohete, aunque solo subirá Yuri, Guerman y el tercer cosmonauta Nelyubov, le acompañaban listos para tripular la nave, vestidos con el traje de vuelo de cosmonauta, por si tenían que sustituir en el último momento al piloto principal y a su vez al de reserva. En ese momento eran los tres mejores candidatos para pilotar la Vostok.

Cuando iban en autobús camino de la plataforma de lanzamiento, Yuri sintió la necesidad de orinar, por lo que pidió que parasen el autobús y, vestido de astronauta, se quedó a gusto en la rueda trasera derecha del autobús. Hoy en día, todos los cosmonautas rusos has hecho exactamente lo mismo antes de ser lanzados al espacio, por tradición o superstición, hasta el punto que los nuevos diseños de traje espacial sin cremallera en la entrepierna, has sido un motivo de conflicto entre diseñadores y cosmonautas.

Aqui está la prueba del delito. Xataka

Hay que mencionar también, que es una tradición que también siguen las mujeres cosmonauta, solo que, por motivos prácticos, llevan la orina en un bote que derraman sobre la mencionada rueda.

Alan Shepard, el primer astronauta estadounidense, no hizo lo propio y aunque su viaje solo duraría 15 minutos, se retrasó estando ya en la nave espacial. Todos los retrasos provocaron que Shepard estuviera tumbado de espaldas en la cápsula durante casi tres horas, momento en el que se quejó a control de que tenía una gran necesidad de orinar. Se le dijo que eso era imposible, ya que tendrían que volver a montar la Sala Blanca y perder un tiempo considerable en retirar la escotilla fuertemente atornillada del Mercury. Un furioso Shepard anunció entonces que, si no podía salir para ir al baño, simplemente orinaría en su traje.

Cuando los responsables de control protestaron porque eso provocaría un cortocircuito en los electrodos médicos de su cuerpo, les dijo que simplemente desconectaran la energía. Lo hicieron y Shepard vació su vejiga. Debido a la posición en la que estaba sentado, la orina se acumuló un poco debajo de su espalda y, con el oxígeno que fluía por el traje espacial, pronto se secó, y la cuenta atrás se reanudó.

Quizá, ahora, la costumbre rusa no te parezca tan rara.

Lo que fue el vuelo ya lo contamos, pero centrados en los problemas, al ser una entrada de hazañas en el cosmos. La misión de Yura era, más que nada, hablar por radio y comer. Querían probar los efectos en el cuerpo de comer en ingravidez. Como ya comentamos, la mayoría de las tareas de la nave estaban automatizadas.

Otro dato curioso de este vuelo es que Yuri se eyectó de la cápsula en paracaídas antes de tocar tierra. Esto ya lo comentamos en la otra entrada, pero no os contamos que los soviéticos lo ocultaron al mundo debido a que temían que la Federación Aeronáutica Internacional (FAI) invalidase el vuelo como primer vuelo orbital debido a que se exigía que el cosmonauta hiciese todo el vuelo en la cápsula. Después se determinó que todas las fases cruciales, cumplían los requisitos y se ha mantenido este vuelo, como el primer vuelo orbital de la historia.

Cuando tocó tierra, a 110 km de distancia del punto previsto, en un pueblo llamado Smelovka. Una señora, con cara de susto pensando que era extraterrestre al verlo vestido de naranja, le preguntó, si venia del espacio, a lo que Yura contestó: “Ciertamente, sí, pero no se alarme, soy soviético”.

Hoy se cumple 60 años de aquel vuelo.

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