Hazañas en el cosmos 5: Soyuz 18-1, eyección a 192 km de altura y hacia abajo

Sharing is caring!

La historia de la Soyuz 18-1 (lo del a es importante) es digna de contar. Después de ver un lanzamiento espacial te das cuenta que subes unos astronautas sobre una bombona gigante de 300 toneladas de combustible y esperas que éste se queme de forma controlada hasta llegar al espacio. ¿Y si esto no es así?

En otros capítulos de esta serie hemos visto cómo salvarse cuando tu cápsula no se separa del módulo de servicio, o te falla el traje espacial o cuando tu capsula aterriza en un bosque siberiano, o cuando te explota un tanque de oxígeno camino a la luna e incluso bajo un lago helado. Pero ¿Qué pasa si el fallo sucede cuando tu nave aún esta enganchada al cohete y todo su combustible? ¿Cómo escapamos de una situación tan explosiva?

Total, nos plantamos en el 5 de abril de 1975 y se lanza que debería ser la Soyuz 18 con Vasily Lazarev y Oleg Makarov a bordo. Ambos con en su segunda misión. Durante el ascenso se despeja de forma normal. El cohete tiene tres fases. Al encenderse hay 5 bloques funcionando, uno central y cuatro alrededor. Una vez se agota el combustible, los 4 bloques laterales se despenden y caen. En la segunda fase, el cohete central sigue funcionando hasta agotar su combustible y en la tercera fase, éste se desprende y deja otro cohete más pequeño para finalizar el despegue.

El problema surge cuando el cohete central no consigue desprenderse del cohete superior. Este segundo cohete entra en ignición, pero con el lastre de la etapa anterior colgada, que además se desprende de la mitad de los enganches y se gira (algo así como un camión haciendo la tijera, lo que produce que el cohete se desvíe de la trayectoria programada y que el lastre impida realizar la misión. En este punto y ya en el espacio, la torre de escape se había separado de la nave (en este punto ya es posible caer y abrir los paracaídas a la altura adecuada haciendo un aterrizaje “normal”.

Podemos ver las tres etapas descritas. 1 Los cuatro acelerados y (2) la parte central y la (3) etapa superior que quedo enganchada a la etapa 2. La Parte blanca sería la nave y la torre de escapa el “pincho” superior. Brillante diseño de Paco Arnau. Ciudad Futura.

El sistema automático de emergencia decide separar la nave del cohete cuando detecta que ciertos instrumentos dan lecturas alejadas de lo planificado. Un sistema de pequeños explosivos separa las uniones al cohete y después se activa el motor de la nave para alejarla de éste. Lo curioso del asunto es que cuando esto sucede, el cohete ya apunta hacia abajo, por lo que tenemos que sumar la fuerza del cohete de la nave a la propia gravedad.

Los tripulantes de la Soyuz 18-1 tienen el record de aceleración sufrida en un vehículo operacional. Esta aceleración les causó heridas y lesiones, aunque sobrevivieron sin mayores daños. La nave alcanzó los 192 km de altura e incluso hubo unos minutos de ingravidez.

La hazaña no acaba aquí. Como en nuestras historias anteriores, un fallo suele acabar con un aterrizaje fuera de la zona planificada. En este caso, no hubo excepción.

Cuando la nave toca tierra 21 minutos después de despegar, esta a más de 1500 km y lo hace sobre una montaña nevada, lo que hace que la nave caiga por la ladera unos 150 metros. La suerte quiso que se detuviera justo antes de un barranco de 200 metros de caída. La tripulación cortó los amarres del paracaídas para evitar que el viento los arrastrase al precipicio.

No estando seguros de donde estaban y ante le temor de haber aterrizado en China, en un momento en el que las relaciones no eran lo mejor posible, la tripulación decide destruir un experimento militar que llevaban a bordo.

Al salir de la cápsula comprobaron que estaban a 7º bajo cero, pero llevaban la ropa de emergencia para los amerizajes que se pusieron para abrigarse. Los equipos rescate, muy eficaces, los encontraron en menos de una hora, pero la orografía impedía un aterrizaje para el rescate. Se descartó la idea de bajar una escalerilla pro el viento y el mal tiempo, asique los astronautas comunicaron que pasarían la noche en la capsula sin problema.

Al día siguiente, el equipo de rescate aterrizó en una zona cercana, pero en su ruta hacia los cosmonautas, también quedaron atrapados. Éstos también serían rescatados después.

Un grupo de científicos, sobrevolaba la zona en otro helicóptero y, aunque se les negó la autorización para prestar ayuda a los cosmonautas, una de ellos descendió. Las autoridades soviéticas tendrían mucho miedo de que se revelasen secretos de la tecnología espacial, quién sabe.

Al final, un helicóptero de rescate pudo sacarlos de allí, incluido el científico que descendió con ellos.

Parece que todas las situaciones peliagudas de las misiones soviéticas acabasen en frio y en lugares de difícil acceso para los rescatadores, e igualmente, es reseñable la eficacia de estos equipos.

¡Ah! El 1. Si buscas la misión Soyuz 18 en Wikipedia no leerás nada de esto. Se debe a que la misión 18 existió, después de esta. Los soviéticos nombraban las misiones cuando alcanzaban la órbita y como esta no lo hizo la designación Soyuz 18 se asignó a otra misión, y esta se quedó con Soyuz 18-1

Por otro lado, esta fue la primera misión suborbital soviética, es decir, alcanzaron el espacio, pero no la órbita. En la Unión Soviética, esto se consideró un fracaso, sin embargo, debemos recordar que las dos primeras misiones de EEUU en el espacio, fueron también suborbitales y que hoy día hay varias empresas privadas que quieren llevar turistas en vuelos suborbitales. Hoy seria un logro para casi cualquier nación.

No te pierdas la próxima aventura en el cosmos y subscríbete aquí.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *