La cultura científica

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Hoy he oído en la tele algo que me ha hecho venir corriendo a escribir. Si has visto las noticias últimamente, te habrás enterado de que un avión de Air Canada con un pequeño problema, ha tenido que hacer un aterrizaje de emergencia. El detonante ha sido como la persona encargada de dar la noticia, probablemente con pocos conocimientos sobre aeronáutica, nos ha dicho que el avión en cuestión ha tenido que volar durante 4 horas para deshacerse de los 118000 litros de combustible que lleva…

No quiero culpar a esta persona, que hace su trabajo, ni a los que le han dado la información. Lo que me interesa del asunto es que, desde un informativo, te pueden dar un dato erróneo… no quiero pensar en otras fuentes de mucha menos fiabilidad.

La importancia de la cultura científica para evitar a los charlatanes
El caza que inspeccionó el avión que habia sufrido el percance. La Voz de Galicia. Este no es el medio que ha motivado esta entrada.

¿Qué hace que hoy quiera hablar sobre cultura científica? Precisamente lo vulnerables que somos a que nos cuenten patrañas.

Obviamente no vamos a solucionar este problema leyendo mi blog, ni todos los blogs del mundo o libros de texto. La cultura científica es lo que me ha pasado a mí, oír un dato, que no te cuadra y acudir a otras fuentes para contrastarlo.

Me he pasado por la página de Boeing (esta persona cita un modelo 737) y he visto que el peso máximo al despegue es, en su versión más pesada, de 85000 kg. Los 118000 litros de queroseno pesan unos 96000 kg, asique no hay que ser Newton para saber que no puede cargar ese combustible. De hecho, la misma web, nos dice que su carga máxima de combustible es de 29600 litros con dos tanques auxiliares. No digo más.

Quizá no te parezca importante, el reportero/a (no desvelaremos género ni cadena televisiva) simplemente ha dado un valor que no hace el accidente más o menos importante, pero esta vez, quizá, se ha llenado el vaso y no me he resistido.

¿Seria igualmente un pequeño error que se equivoquen con el número de parados en vez de 29000 más, te digan que hay 229000 parados más?

Si no eres tan friki como yo, no sufras. A mi me la cuelan también, por eso hay que estar alerta.

Si piensas “¿qué diablos me importa a mi que entren 18000 o 118000 litros en un avión?”. Te importa por tu cultura científica. Ayer oí que se quiere limitar la publicidad de ciertos “yutubers” que anuncian crema para las almorranas (perdón, hemorroides) como remedio para las ojeras. No tengo ni papa de conocimientos de medicamentos, pero mi culturilla científica me dice que no me ponga el ojo lo que se ha hecho para el culo (perdón, para el ano). La lista de barbaridades que nos cuelan en la tele es inmensa, en las redes sociales, no te cuento. Por eso, hay que buscar la opinión del doctor (en medicina o en ingeniería) y contrastar fuentes.

Recuerdo que una de las cosas de las nos quejábamos en la carrera era de tener que resolver problemas “a mano” en lugar de usar programas informáticos que hacían en 10 minutos lo que tardamos en resolver una semana. La respuesta del docente: “el ordenador se puede equivocar, el calculo te puede venir hecho, no vas a saber si es exacto o no hasta que lo hagas, pero puedes saber si es coherente o razonable con los datos que tienes para poder seguir trabajando o si tendrás que volver a resolverlo”. Ahí esta la clave, nunca sabremos de todo, pero podremos sospechar que nos la cuelan, como el “cuñao” que no le gusta que le digan cuantos vasos de vino se puede o no tomar, o que achaca el cambio climático a “cosas naturales como volcanes o tormentas solares” (al menos ya no lo niegan, es un paso).

No recordaré pasado mañana que un avión puede llevar 29000 litros de combustible, pero si que sé que nos son 100000. Al igual, sabré que el disolvente no es aconsejable para disolver los mocos o que la mierda (perdón, caca) no esta buena sin tener que probarla, a pesar de que eso es lo que nos indican todas las moscas del planeta.

Hay mil ejemplos que están ahí, a tu alrededor. Dormir bajo una antena de teléfono, apagar el wifi por la noche, usar un cactus para absorber las malas radiaciones de los aparatos, que el microondas mete radiación en la comida, que es sano chupar hierro, que se gasta mucho dinero en ciencia y poco en ayudar a África o que los inmigrantes nos roban mediante subvenciones que no merecen…

La cultura científica, como los problemas de la universidad, nos vale para saber, en “números gordos”, si eso que nos cuentan tiene peso como para poder ser cierto o no. Si un paisano sale por la tele diciendo que oye gritos por la noche de una viuda del siglo XVIII, cultura científica. Si sale otro diciendo que el cáncer se cura con infusiones de brócoli, cultura científica. Que antes de ayer una botella de vino al día te ayudaba a criar pelo en el pecho, ayer lo recomendable era un vaso al día y hoy la abstinencia total so pena de quedarte calvo… si, cultura científica.

Mis favoritas son las que tiene que ver con lo malas que son vacunas y que la tierra es plana. De entrada, nos parecen imposibles de creer, pero también nos lo pareció que Trump convenciese a sus votantes. De ambos dislates te encontrarás conferenciantes en escenarios de renombre, teatros, salas culturales e incluso universidades. La última defensa contra el charlatán eres tú y tu cultura científica.

Mi consejo, no bajes la guardia, ten cultura científica… o el teléfono de quien lo sepa. Prometo que la próxima semana si hablaré sobre el cosmos.

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