Hazañas en el cosmos: Apolo 13

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El programa Apolo fue sin duda uno de los grandes logros de la humanidad. Ya hablaremos de por qué no se ha vuelto a la Luna o de nuestra incapacidad actual para volver a hacerlo.

Lo que si debemos recordar es la increíble hazaña del Apolo 13, que todos recordaremos gracias a la película de Tom Hanks en que encarna al comandante de la misión Jim Lovell.

El Apolo 13 era ya, a la vista del público, una misión rutinaria, era la 5 misión que llegaría a la Luna y la tercera en alunizar… más de lo mismo. Si has visto la peli, ya sabes lo que pasa, si no, te lo resumo.

El 11 de abril de 1970 se lanzaba la misión. Ya se hablaba del número gafe, pues era la misión 13, que se lanzaba a las 19:13 UTC, que son las 13:13 hora EST (hora estándar del Este, de EEUU, claro). Los lunáticos del tema dicen que además se lanzo desde la trampa 39 del centro espacial Kennedy (que son tres veces 13).

La tripulación, de tres hombres, estaba formada por el comandante James A. Lovell, Jr. El Piloto del módulo de mando T. Kenneth Mattingly II y el Piloto del módulo Lunar Fred W. Haise, Jr. Como en las misiones anteriores el comandante y el piloto del Módulo Lunar bajarían a la Luna, mientras el piloto del módulo de mando los esperaría en la órbita de la Luna.

De entrada, el lanzamiento ya presentó un problema. El cohete, de tres etapas, iba soltando partes vacías conforme gastaba el combustible. Es decir, usaba tres cohetes, uno encima de otro, para llegar a la órbita de la tierra. La primera parte, la primera fase o etapa del cohete, tenía 5 motores, la segunda otros 5 y la tercera uno. Pues bien, el motor central de la segunda etapa se pagó antes de tiempo.

Cohete Saturno V. Despiece de las etapas. Este es e lcohete del Apolo 13
Cohete Saturno V. Wikipedia

Esto quedo en un susto ya que es una situación, que, aunque no es normal, esta prevista. Los otros 4 motores funcionan más tiempo y compensan, en parte, el fallo.

El motor de la tercera etapa también funcionó algo más de tiempo. La órbita final, quedo muy parecida a la pretendía, la misión, podía continuar.

La misión seguía su curso y comenzaba el tercer día en el espacio. Casi a las 56 horas de misión, el control de misión pide a los astronautas que pongan en marcha los agitadores de los tanques de oxígeno. Esta maniobra se hace para que los lectores de presión de los tanques diesen lecturas exactas. Aquí empieza la historia que conoces del Apolo 13.

Al minuto y medio de encender los agitadores, los astronautas notaron una explosión y fallos eléctricos. En principio pensaron que se trataba de un meteorito que había impactado a la nave. Poco después se dieron cuenta de lo que pasaba.

Nave Apolo. Spacetecinfo.wordpress.com. Se aprecian las antenas que se dañaron en la explosión, el módulo de servicio con el combustible (cilindro) y el módulo de mando con los astronautas (cono plateado)

El principal problema que vieron es que uno de los dos depósitos perdía oxígeno, el cual se vació en 130 minutos. La explosión hizo que, al expulsar el panel que cubría el tanque, chocase con la antena de comunicación y se perdiese el contacto con la nave y la telemetría de ésta. Este problema se arregló solo, ya que estaba previsto como actuación de emergencia pasar a comunicaciones de banda ancha de forma automática.

Otro problema añadido era la energía. Las naves funcionaban mediante pilas de hidrógeno. Estos dispositivos usan hidrógeno y oxigeno para generar electricidad dando como residuo agua, con la ventaja de que ya tienes que llevar oxígeno y pudiendo obtener agua no tienes que cargar tanta. ¿Cuál es el problema? En este caso, al perder el oxígeno, también nos quedamos sin energía. O lo respiramos o lo usamos para alimentar la pila.

El primer paso es decidir cómo actuar (el segundo preparar mucho café, los responsables de la misión van a dormir poco en los próximos 3 días). Control decide abortar la misión, no se pisará Luna, pero hay que decidir cómo volver. Esto ya se ha pensado antes, los planes de emergencia contemplan tener que volver a mitad de viaje. Recordemos que en ese momento la nave se mueve por inercia, no hay motores en marcha, no se para apagando un motor, hay que frenar y después acelerar hacia el otro lado y eso gasta mucho combustible. Hay dos alternativas, frenar hasta parar y acelerar hacia la tierra o ir hasta la luna y ayudarse de su gravedad para dar la vuelta…

continuará…

3 respuestas a «Hazañas en el cosmos: Apolo 13»

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